Justo en pleno entierro aparece Catalina de la Fuente, la mayor enemiga del recién fallecido monarca preguntando:
-Cuanto siento la pérdida del rey...¿Ahora el trono es para mí? Porque ya avisé de lo que sería capaz de hacer, se lo avisé en persona al rey y no me escuchó. Ahora ya sabe lo que es bueno, la casa no estalló por pelos, pero el rey ha muerto, mi mayor alegría....[...]
Y los ujieres se ponen furiosos.