Jeje, que historia tan interesante y entretenida, aquí el que no corre vuela. Que si la mujer tiene que coger una pistola para salir de casa, que la una prefiere al gato en vez de a un ser humano

, el otro que esconde el coñac para que no le vean, los niños unos gamberrillos con el gato del tejado, todo ello en un pueblecito pequeño pero la mar de movido y peligroso. Los escenarios impecables, sin duda,
¡sigue así!